Fue genial!!
Un show que a principio de año vi promocionarse en RSM y quise ir a verlo pero desistí por el precio. Finalmente y casi terminando el año decidí ir, como regalo de navidad de mí para mí. Lo valió, tocaron dos horas y media, hubo música, dibujos, chistes, aplausos, risas y mucha buena onda. (el video del evento se los debo, despues de esperar una hora me salto un cartelito que decia que falló la operación).
Estoy re feliz!
No solo por eso, sino en general.
Este fue un gran año, en todos los aspectos.
Conocí gente muy linda, en la facultad, en teatro, incluso por el blog.
No me privé de ver los espectáculos que tanto venía queriendo: lo vi a Charly, a Kevin + Liniers, Catupecu, Arbolito y más.
Aprendí un montón: de Estadística, Teoría y técnica de Grupos, Psicología evolutiva niñez y adolescencia, Psicoanálisis escuela Francesa, Metodología de la investigación e Historia de la Psicología.
Aprendí lo que es el estres de un final y lo que es estudiar en Diciembre :S
Por fin me salió el suples hacia adelante.
Leí historias como Los siete locos y Los lanzallamas, El perfume, El túnel, Demian, La invención de Morel, La bio de Emilio Becher (el tipo que le da el nombre al pasaje donde vivo) y ahora ya estoy terminando Tokyo blues de Murakami.
Jugué a ser maga, loca, doncella, madre, novia, cheta, indecisa, etc...
Terminé de pagar mi cámara de fotos.
Rompí el candado de mi bici.
Me corté el pelo dos veces con el mismo peluquero odioso sin vocación.
Bailé reggae en una Clandestina, actué en el Mosquito Sancineto sin Sancineto. Saludé a Pedro, el pelado de arbolito. (que ojasos que tiene).
Conocí a Molly, a girl from Texas.
Sonó el teléfono y no lo atendí.
Visité a mis padrinos, allá en San Juan y acá en Buenos Aires.
Fui a una entrevista de laburo y luego huí.
Con la plata que tenía para cortarme el pelo me compré alpargatas.
Fui desde Mataderos hasta Congreso caminando, tardé cuatro horas y pico. Al llegar, vi una peli en el Gaumont.
Hice tiempo viendo películas en el Gaumont, me comí un par de bolasos.
No me enfermé en todo el año.
Perdí un pulover en el Parque Centenario.
Empecé a dar catequesis y aprendí un montón de los chicos.
Mejoré con mi problema de los nombres, ahora cuando alguien se presenta presto atención.
Me anoté en una carrera que no voy a empezar.
Lloré un par de veces, de tristeza por lo que ya pasó y de alegría por lo que conservo.
Presencié un ataque de risa colectivo que duro más de diez minutos.
Me cosí una ojota con hilo y aguja y a los dos minutos se me rompió la otra. Descubrí por que mis brazos se ponen rojos con el calor: tengo queratosis folicular gracias a mis padres.
Cumplí veinte años y recibí un autógrafo de Liniers.
Probé el Patay, un dulce de algarroba, y no lo recomiendo (sabe a doggy).
Hice a Emily del cadáver de la novia en porcelana y se la vendí a mi viejo.
Aprendí a flotar.
Guau! pasaron tantas cosas! podría seguir por horas, pero es aburrido para ustedes y divertido solo para mí.
Este año no puedo más que ser feliz, por lo vivido, lo reído, lo llorado, lo gritado, lo dormido, lo comido y hablado.
Por los abrazos y la curda del sábado pasado.
Me queda un solo deseo para el año próximo:
QUE SE REPITA!!!