miércoles, 17 de septiembre de 2014
Nada nos pertenece
Nada nos pertenece
ni las llaves de la casa
ni las medias de los pies
ni el cuerpo que habitamos.
Nadie nos pertenece
ni aquel a quien amamos
ni el ser que odiamos
ni los hijos que parimos.
Solo nos pertenece nuestro deseo
¿o es tambien de alguien mas?
De algun otro cualquiera
mientras le seamos indiferente.
Algo debe haber que sea nuestro
¿acaso es la angustia del pecho?
No, es la vida,
ella nos pertenece.
lunes, 21 de noviembre de 2011
lunes, 12 de julio de 2010
Hasta entonces.
Ya no siento ganas de escribir, tal vez este sea el último post. Tengo muchas ideas dando vueltas por la cabeza pero no encuentro la forma ni el estilo para plasmarlas. Al principio pensé que se trataba de vagancia o de la facultad que ocupaba mi tiempo de reflexión al punto de dejarme bastante cansada hasta para articular un par de frases en un blog. También se me ocurrió que podría ser porque no me siento a escribir y que con el simple hecho de dedicarle un poco de tiempo el asunto se me iba a pasar, incluso llegué a suponer que el problema era más hondo: no tenía qué decir y por tanto se vaciaba por completo de sentido un espacio como este.
Ninguna de esas respuestas me conformó, ni me conforma. Este blog empezó como una prueba, una piedra tirada a un pozo para comprobar cuán profundo era el espacio donde caía. Nunca fui muy seguidora de estos espacios de expresión superflua, porque seamos sinceros, lo son. Por fotolog, facebook, blog damos increibles cuotas de información acerca de nuestros actos, deseos, quehaceres y frustraciones. Sé que algunos han logrado encontrarle una vía más fructifera y usan la comunicación de Internet para metas más nobles, de hecho asi conocí muy buenos autores de comics, guinistas y dibujantes. Sin embargo, no es mi caso y yo ya no encuentro razón para seguir publicando. Por ahí Internet, justamente no se trate de hechos nobles ni de buenas cosas, al fin de cuentas cómo saber que es una buena cosa. De cualquier forma le doy valor a la palabra y no puedo escribir por escribir.
La palabra es compromiso. En ella uno se da, se muestra y se responsabiliza. Aún en los chistes, en las metáforas, en las poesías y en los cuentos el autor imprime algo de sí, de su verdadero deseo, de lo más íntimo, de lo más preciado, de aquello que lo habita incluso en su ignorancia.
Hay algo de todo eso que no me deja de hacer ruido, barullo interno, grito angustioso. Es que encuentro algo así en las palabras propias y en las ajenas, algo de un no querer decir que está dando vueltas, una ficción que se sostiene hasta quién sabe cuando.
Puede que yo suene enigmatica, para mí también lo es. Por eso prefiero callar por un rato hasta que puede echar mano a la lógica del asunto. Cuando el orden vuelva, tal vez con él regresen mis letras. Hasta entonces.
Ninguna de esas respuestas me conformó, ni me conforma. Este blog empezó como una prueba, una piedra tirada a un pozo para comprobar cuán profundo era el espacio donde caía. Nunca fui muy seguidora de estos espacios de expresión superflua, porque seamos sinceros, lo son. Por fotolog, facebook, blog damos increibles cuotas de información acerca de nuestros actos, deseos, quehaceres y frustraciones. Sé que algunos han logrado encontrarle una vía más fructifera y usan la comunicación de Internet para metas más nobles, de hecho asi conocí muy buenos autores de comics, guinistas y dibujantes. Sin embargo, no es mi caso y yo ya no encuentro razón para seguir publicando. Por ahí Internet, justamente no se trate de hechos nobles ni de buenas cosas, al fin de cuentas cómo saber que es una buena cosa. De cualquier forma le doy valor a la palabra y no puedo escribir por escribir.
La palabra es compromiso. En ella uno se da, se muestra y se responsabiliza. Aún en los chistes, en las metáforas, en las poesías y en los cuentos el autor imprime algo de sí, de su verdadero deseo, de lo más íntimo, de lo más preciado, de aquello que lo habita incluso en su ignorancia.
Hay algo de todo eso que no me deja de hacer ruido, barullo interno, grito angustioso. Es que encuentro algo así en las palabras propias y en las ajenas, algo de un no querer decir que está dando vueltas, una ficción que se sostiene hasta quién sabe cuando.
Puede que yo suene enigmatica, para mí también lo es. Por eso prefiero callar por un rato hasta que puede echar mano a la lógica del asunto. Cuando el orden vuelva, tal vez con él regresen mis letras. Hasta entonces.
viernes, 11 de junio de 2010
Silueta de imágenes.
Había algo que la hacía temblar
a veces el frío, a veces mirar el frío.
Cuando se asomaba por la ventana
y el viento hacía estragos con su pelo.
Había algo que la hacía reír
a veces una voz, a veces otra risa.
Cuando se acordaba de ese día
en que tropezó subiendo la escalera.
Había algo que la hacía callar
a veces la pena, a veces la ignorancia.
Cuando observaba a los otros discutir
y los gritos la ensordecían.
Había algo que la hacía bailar
a veces la música, a veces el silencio.
Cuando todos abandonaban la sala
ella danzaba con los ojos cerrados.
Habían muchas cosas.
Pero lo mucho le parecía poco
y lo poco a veces mucho.
Tal vez ella sólo quería vaciar de sus bolsillos las piedras
y escribir en el aire: de contenidos están hechas las formas.
a veces el frío, a veces mirar el frío.
Cuando se asomaba por la ventana
y el viento hacía estragos con su pelo.
Había algo que la hacía reír
a veces una voz, a veces otra risa.
Cuando se acordaba de ese día
en que tropezó subiendo la escalera.
Había algo que la hacía callar
a veces la pena, a veces la ignorancia.
Cuando observaba a los otros discutir
y los gritos la ensordecían.
Había algo que la hacía bailar
a veces la música, a veces el silencio.
Cuando todos abandonaban la sala
ella danzaba con los ojos cerrados.
Habían muchas cosas.
Pero lo mucho le parecía poco
y lo poco a veces mucho.
Tal vez ella sólo quería vaciar de sus bolsillos las piedras
y escribir en el aire: de contenidos están hechas las formas.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Con que frecuencia se escapan.
Once pm. El pasillo esta desierto, alguien se asoma, eso parece pero es solo una sombra. Se oyen los grillos desde la ventana. Todo está tan quieto que el espacio podría quebrarse con solo mirarlo. Dónde está el dueño del lugar, a dónde fueron sus habitantes, cuánto hará que hay tal vacío.
En un rincón, al borde del corredor veo una imperfección, un pequeño agujero que no se corresponde con el orden total. Fue por allí, fue ese el recoveco, esa la leve fisura, es el espacio por donde huyeron. Una auténtica fuga de ideas.
En un rincón, al borde del corredor veo una imperfección, un pequeño agujero que no se corresponde con el orden total. Fue por allí, fue ese el recoveco, esa la leve fisura, es el espacio por donde huyeron. Una auténtica fuga de ideas.
jueves, 13 de mayo de 2010
Fragmento.
Me gusta cuando el viento me roza la cara.
Me gusta cuando hace mucho frío y estoy debajo del acolchado.
Me gusta sentarme en los zócalos de las casas.
Me gusta el arroz con leche si esta bien blandito.
Me gusta el olor del pasto recién cortado.
Me gusta tener el escritorio ordenado.
Me gusta andar en bicicleta si es fin de semana.
Me gustan los cuentos para antes de dormir.
Me gustan las canciones que hablan de las penas.
Me gusta contar mis secretos y que dejen de serlo.
Me gusta leer lo que esta leyendo otro en el colectivo.
Me gustan los anillos cuando tienen un significado.
Me gusta ver a la gente cuando no me mira.
Me gusta la mañana.
No me gusta ponerme triste.
Me gusta cuando hace mucho frío y estoy debajo del acolchado.
Me gusta sentarme en los zócalos de las casas.
Me gusta el arroz con leche si esta bien blandito.
Me gusta el olor del pasto recién cortado.
Me gusta tener el escritorio ordenado.
Me gusta andar en bicicleta si es fin de semana.
Me gustan los cuentos para antes de dormir.
Me gustan las canciones que hablan de las penas.
Me gusta contar mis secretos y que dejen de serlo.
Me gusta leer lo que esta leyendo otro en el colectivo.
Me gustan los anillos cuando tienen un significado.
Me gusta ver a la gente cuando no me mira.
Me gusta la mañana.
No me gusta ponerme triste.
lunes, 19 de abril de 2010
Llueve a cántaros
Llueve a cántaros.
Llueve hasta que se agote del cielo el agua.
Barre algunos desperdicios, ensucia con otros tantos.
El agua trae nuevas historias
las que no se cuentan en los días secos.
Parece que hoy lloverá hasta inundarnos.
Hasta inundar las casas, los baldes, las ollas,
las calles, los pozos y los pensamientos.
Pensamientos que estaban guardados
pero que la lluvia ha rebasado
y los convierte en palabras.
Palabras que van mojando
de a gotones la ropa que llevamos puesta,
ropa que tardara en secarse
así como tarda la vida en hacernos olvidar.
Llueve a cántaros y también a cantos
a voces ruidosas, trémulas, estrepitosas;
a golpes en los toldos, en los parabrisas,
en los corazones.
La lluvia tapa otros ruidos
los que están afuera,
se apropia de todo y nos despierta
¿cuándo se va a callar esta noche
que me mantiene en vela?
que no se calle ahora porque no quiero dormir.
Porque si dormir es volver al mundo seco
prefiero esta lluvia que arruga mis dedos.
Y si el refugio nos mantiene callados
prefiero que el agua nos anime a decir te quiero.
Llueve hasta que se agote del cielo el agua.
Barre algunos desperdicios, ensucia con otros tantos.
El agua trae nuevas historias
las que no se cuentan en los días secos.
Parece que hoy lloverá hasta inundarnos.
Hasta inundar las casas, los baldes, las ollas,
las calles, los pozos y los pensamientos.
Pensamientos que estaban guardados
pero que la lluvia ha rebasado
y los convierte en palabras.
Palabras que van mojando
de a gotones la ropa que llevamos puesta,
ropa que tardara en secarse
así como tarda la vida en hacernos olvidar.
Llueve a cántaros y también a cantos
a voces ruidosas, trémulas, estrepitosas;
a golpes en los toldos, en los parabrisas,
en los corazones.
La lluvia tapa otros ruidos
los que están afuera,
se apropia de todo y nos despierta
¿cuándo se va a callar esta noche
que me mantiene en vela?
que no se calle ahora porque no quiero dormir.
Porque si dormir es volver al mundo seco
prefiero esta lluvia que arruga mis dedos.
Y si el refugio nos mantiene callados
prefiero que el agua nos anime a decir te quiero.
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